miércoles, 7 de octubre de 2009

SACRAMENTO DE CURACION: UNCION DE LOS ENFERMOS

El sacramento de la unción de los enfermos que anteriormente se le conocía como extremaunción, es un sacramento de sanación que da la Iglesia para atraer la salud de alma, espíritu y cuerpo al cristiano en estado de enfermedad grave o vejez.
Dios queriéndose compadecer del dolor humano y el sufrimiento que produce el estar enfermo, quiso restablecer física y espiritualmente a quien padece la enfermedad, esto se ve más latente en el nuevo testamento, cuando su Hijo Jesucristo, sanaba de toda clase de dolencias a los hombres como parte de su labor mesiánica, “para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías: “El tomó nuestras flaquezas y cargó con nuestras enfermedades”. “ (MATEO 8,17) y esta misión también se las encomendó a sus discípulos cuando les enviaba; “Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios” (MATEO 10,8)
De este modo la iglesia participando del poder sanador de Jesús suministra este sacramento a través de la imposición de las manos y la unción con el aceite tal como lo efectuaran los apóstoles; “agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien” (MARCOS 16,18) “expulsaban a muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban” (MARCOS 6,13), Pues era ya frecuente desde tiempos antiguos el uso del aceite para fortificar, restablecer y sanar las heridas. Y aunque en otros sacramentos el aceite es empleado para ungir a un elegido, aquí se nos muestra también su carácter como bálsamo que alivia al enfermo, este aceite corresponde al óleo santo que es bendecido por el obispo el jueves santo en la nisa crismal.
Este sacramento tiene como efecto fortalecer en la fe al enfermo y anciano que lo recibe, además La unción une al enfermo a la Pasión de Cristo para su bien y el de toda la Iglesia, concede el perdón de los pecados si el enfermo no ha podido acercarse al sacramento de la reconciliación, restablece la salud corporal y prepara para el paso a la vida eterna. “¿Está enfermo alguno entre vosotros? Llame a los presbíteros de la Iglesia, que oren sobre él y le unjan con óleo en el nombre del Señor.
Y la oración de la fe salvará al enfermo, y el Señor hará que se levante, y si hubiera cometido pecados, le serán perdonados” (SANTIAGO 5,14-15).
La unción de los enfermos es administrada por el obispo y los presbíteros como sacerdotes que son y el enfermo puede recibirlo en más de una ocasión, por tanto no es conveniente dejar para la ultima hora el recibir la unción por miedo ó temor ante la eventual muerte, sino que por lo contrario cuando la enfermedad lo amerite no dudemos en llamar al sacerdote ó acudir al templo para recibir el sacramento.
A quienes acompañan al enfermo y a quienes lo asisten les será gratificante recordar las palabras del señor Jesús en el evangelio de Mateo ante el interrogante; “¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte? Y el Rey les dirá: "En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis.” (MATEO 25, 39-40)
a continuacion encontraras la ceremnia de este sacramento click a este enlace http://www.jeaf.com/samasabe/uncion.htm
el sacramento de la uncion de los enfermos segun el catecismo catolico click http://www.jesus.2000.years.de/archive/catechism_sp/p2s2c2a5_sp.html
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